El Viaje Mágico de Amina alrededor del Mundo

Érase una vez, en un pueblo pequeñín,

una niña llamada Amina, con un sueño en su corazón,

soñaba con un viaje, un viaje sin fin,

alrededor del mundo, y hoy comienza la acción.

Con un mapa en su mano y una mochila en la espalda,

Amina se embarcó en un viaje mágico y sin igual.

Aprendiendo de culturas, desde España hasta la India,

la travesía de Amina fue realmente especial.

Primero, llegó a China, donde la Gran Muralla vio,

allí conoció a Confucio, quien le enseñó a respetar.

"La cortesía", dijo, "debe florecer como un árbol de bambú",

Amina asintió y prometió nunca olvidar.

En Francia, bajo la sombra de la Torre Eiffel,

conoció a Juana de Arco, una mujer de gran valentía.

"Eres pequeña, Amina", dijo, "pero puedes ser tan grande,

como la torre que se alza, con coraje cada día."

Amina voló a Egipto, donde las pirámides tocó,

y allí se encontró con Cleopatra, reina de gran poder.

"La sabiduría es la joya más preciada", dijo la reina,

Amina sonrió y prometió aprender cada vez más.

En África, conoció a Mandela, un hombre de paz,

bajo el brillante sol, le enseñó a perdonar.

"La vida es como un arco iris, lleno de colores y luz",

Amina cerró los ojos, su corazón lleno de paz.

Viajó hasta la India, donde con Gandhi se encontró,

"La no violencia es la mayor fuerza", le contó con humildad.

Amina, emocionada, prometió llevar en su corazón,

este mensaje de paz, con gran sinceridad.

En cada país que visitaba, Amina aprendía,

sobre las diferentes culturas y las gentes que encontraba.

Con cada personaje histórico, su corazón se expandía,

y la niña pequeña, en sabiduría y amor, se transformaba.

Amina volvió a casa, con cuentos para contar,

de los lugares que había visto y las personas que había conocido.

Sus amigos la escuchaban, con los ojos bien abiertos,

deseando, como Amina, ver el mundo y su infinito.

Amina, con su viaje, nos enseña a todos,

que cada cultura es un tesoro, lleno de historias y de color.

Y aunque somos diferentes, en el corazón somos uno,

unidos por el amor, la paz y el respeto, bajo el mismo sol.

Así termina el cuento, de la niña Amina,

que viajó alrededor del mundo, y su corazón iluminó.

Y aunque la historia termina, el viaje nunca acaba,

pues cada día es una aventura, y Amina eso nos mostró.

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