Había una vez en el lejano espacio exterior, un planeta llamado Dreamos. Este planeta era muy distinto a todos los demás, se encontraba en la galaxia de la Vía Láctea, junto a las estrellas saltarinas. La peculiaridad de estas estrellas era que no se mantenían en un solo lugar, a diferencia de las otras. Saltaban y danzaban alrededor de Dreamos, creando un espectáculo mágico de luces brillantes cada noche.
En Dreamos, vivía una familia extraterrestre, los Zeez. Los Zeez eran seres maravillosos que tenían la habilidad de soñar con los ojos abiertos. Cada miembro de la familia Zeez, desde el abuelo hasta el más pequeño, tenía esta increíble habilidad.
Los Zeez eran muy unidos. El abuelo Zeez, con su piel azul brillante y ojos llenos de estrellas, siempre contaba historias sobre las estrellas saltarinas. Decía que las estrellas saltarinas habían nacido de los sueños de los primeros habitantes de Dreamos. Y cada vez que un niño de Dreamos soñaba, una nueva estrella saltarina nacía.
Un día, el más joven de los Zeez, Zippo, tuvo un sueño muy especial. Soñó con un planeta lleno de niños, al igual que él, pero estos niños no podían soñar con los ojos abiertos. Zippo sintió una gran tristeza por los niños de ese planeta y deseó poder ayudarlos a soñar como él y su familia.
Zippo le contó su sueño a su familia. Todos se sorprendieron y se sintieron igualmente tristes por los niños del planeta de Zippo. Así que decidieron hacer algo al respecto.
El abuelo Zeez, con su sabiduría, propuso un plan. "Debemos ayudar a los niños de ese planeta a soñar. Nuestros sueños pueden crear estrellas saltarinas. ¿Por qué no podrían también llevar los sueños a esos niños?".
Todos estuvieron de acuerdo y se pusieron manos a la obra. Cada miembro de la familia Zeez, desde el abuelo hasta Zippo, comenzó a soñar. Soñaron con risas, aventuras, mundos mágicos y amigos cariñosos. Cada sueño se convertía en una estrella saltarina que danzaba en el cielo de Dreamos.
Entonces, el abuelo Zeez realizó un antiguo ritual de Dreamos. Este ritual enviaba las estrellas saltarinas al universo, llevando consigo los sueños de los Zeez. Las estrellas saltarinas viajaron por el espacio, dejando un rastro de brillo y magia. Finalmente, llegaron al planeta de los niños sin sueños, donde cada estrella se transformó en un sueño para cada niño.
Desde aquel día, los niños de aquel planeta podían soñar con los ojos abiertos. Los sueños llenaron sus vidas de alegría y emoción, y cada noche esperaban ansiosos la llegada de las estrellas saltarinas.
Y en Dreamos, los Zeez sonrieron al ver su misión cumplida. Continuaron soñando, creando más estrellas saltarinas, no solo para ellos, sino para todos los niños del universo que necesitaban un sueño.
Así, Dreamos se convirtió en el Planeta de los Sueños, un lugar donde los sueños se hacen realidad, gracias al amor y la unión de una familia, los Zeez.
Y cada vez que ves una estrella brillando en el cielo, recuerda que puede ser un sueño de Dreamos, enviado especialmente para ti. ¡Así que siempre mantén viva la esperanza y nunca dejes de soñar!

