El Increíble Mundo de los Héroes Ocultos

En un lugar no tan lejos, en un mundo colorido,

donde los sueños se hacen realidad, todo es permitido.

Vive un chico llamado Leo, con una curiosidad infinita,

siempre se preguntaba, ¿cómo hago para ser un infinita?

Un día, caminando, encontró una piedra reluciente,

la recogió y la guardó, parecía muy diferente.

En la noche, la piedra brilló, con un resplandor muy fuerte,

Leo despertó y se asombró, ¿esto será suerte?

La piedra le habló, "Tú eres el elegido,

para ser el héroe oculto, el que nunca ha sido vencido.

Tus poderes son únicos, nacidos del corazón,

muestra bondad y valentía, esa es tu misión".

Cada día Leo descubría un nuevo poder,

hacer reír, consolar, ayudar a crecer.

No necesitaba capa, ni un disfraz brillante,

solo su corazón puro, eso era suficiente.

Una mañana, la ciudad estaba en apuros,

un fuego ardiente, causado por unos murmullos.

Leo corrió al lugar, su corazón palpitaba,

sabía que debía ayudar, su misión comenzaba.

Con un soplido fuerte apagó el fuego voraz,

con su risa contagiosa, trajo alegría y paz.

Los ciudadanos sorprendidos, no sabían qué decir,

Leo sonrió y se fue, sin un rastro de su existir.

En su camino, encontró un gato en un árbol,

subió con agilidad, como un ágil diablo.

El gato maulló agradecido, Leo sonrió con emoción,

sabía que estaba cumpliendo su gran misión.

Cada día, en la ciudad, pasaban cosas increíbles,

las flores crecían más, los niños parecían invencibles.

Nadie sabía quién era, este héroe sin capa,

pero todos sentían su amor, en cada risa y en cada chapa.

Leo era un héroe, uno muy especial,

no necesitaba ser fuerte, ni volar como un animal.

Su poder era su bondad, su risa y su amor,

hacía del mundo un lugar mejor, lleno de color.

Y así, en el increíble mundo de los héroes ocultos,

donde cada niño es valiente, y todos son astutos,

Leo sigue su camino, con su piedra reluciente,

siendo un héroe a su manera, siempre sonriente.

Si te preguntas, ¿cómo puedo ser un héroe yo?

Solo necesitas abrir tu corazón, y dar amor a raudales, ¿no ves que es sencillo, bro?

Porque todos tenemos un poder, que brilla como un farol,

y en este increíble mundo, todos podemos ser un héroe, solo hay que dejarlo volar, ese es el rol.

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